Marcos de la Fuente, promotor del Festival Kerouac Vigo: “Me parece fundamental llevar la poesía a la gente que pensabas que jamás la leería”

Marcos De La Fuente está considerado el mayor impulsor del movimiento poético actualmente en Vigo. En su local llamado “La Fiesta de los Maniquíes” como la famosa canción de Golpes Bajos, organiza micrófonos abiertos de poesía cada mes. También es el promotor del Festival Internacional Kerouac de Poesía y Performance. El pasado mes de octubre se celebró su sexta edición que llenó la ciudad durante una semana de poetas de todo el mundo. En 2015 De La Fuente publica su primer poemario: “Las Partículas Brillantes”. En los primeros meses de 2017 sacará al mercado su segundo trabajo: “Astoria”, una selección de los poemas concebidos en el tiempo que ha pasado en Nueva York.

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Marcos de la Fuente recitando en el VI Festival de Kerouac Vigo. Fotografía de Bernand Betacour

¿Cómo fue el comienzo? ¿Cuál fue el momento en el que decidiste que querías hacer recitales, micros libres…  y  cómo fue su proceso de implantación en Vigo?

Llegué a Vigo sobre el 2008. Busqué en la escena poética viguesa, intenté averiguar quién estaba haciendo cosas de poesía oral sobre todo y me uní al grupo de Formas Difusas. Un grupo que todavía está ahora vigente. Con ellos nos reuníamos una vez por semana en el sótano de una cafetería. Allí todos lo miércoles leíamos nuestros poemas, nos criticábamos constructivamente, nos ayudábamos a escribir mejor. Me pareció necesario dar a conocer toda esa poesía que se escribía en Formas Difusas y ahí fue cuando les propuse hacer recitales a pesar de que muchos no habían tenido nunca contacto con un micro. Después, ya más adelante, fue cuando montamos Maniquíes y allí, ya con el local en marcha había que buscar propuestas nuevas para la ciudad y una de ellas que en ese momento no había aquí en Vigo pues fue el tema de los micros abiertos que en principio se llamaban “Se buscan poetas”. Ya teníamos entonces el concepto de que un poeta era algo más que una persona que escribía versos sino cualquier artista que se expresara con un lenguaje poético. De hecho invitábamos al micro a cantantes, a músicos, a gente de audiovisual porque había proyecciones en el micro abierto y, por supuesto, personas que escribían poesía, hacían performance o microteatro. Te estoy de hablando de que “Se Buscan Poetas” es del año 2009, principios de 2010.

Dices que llegaste a Vigo en el 2008. ¿Antes que habías hecho? ¿Cómo fue tu trayectoria?

Mi trayectoria es larga. A los 18 me fui a estudiar a Salamanca, estuve estudiando allí en la Universidad. En la década de los 20 fui jugador de baloncesto profesional y esto lo compaginé con los estudios, con hacer programas de radio y escribir en revistas y en periódicos. En el año 2000 ficho por un equipo de Bélgica. Tengo mucho tiempo libre, dado que en Bélgica lo único que hacía era jugar al basket, por lo que entro en contacto con nueva música y empiezo a escribir. Ya escribía bastante, aunque casi siempre para mí, diarios y cosas de ese tipo. Después de eso vuelvo a Salamanca y allí empiezo a hacer radio. La radio es lo que me lleva definitivamente a escribir de una forma más regular, más concreta y hacia un público más directo. Hacía un programa de radio todas las semanas de una hora de duración. Tenía mucha música, había que escribir algo que decir entre los temas. No quería ser un locutor tradicional, clásico, que solamente presentaba la canciones sino que quería darle algo más. Por eso empecé a hacer cosas de forma regular todas las semanas: micropoemas, versos, narraciones cortas… Casi siempre muy abstractas. El programa se llamaba “La Maleta de Beb” y yo era un gigante que viajaba por todo el mundo. Muchas veces tenía invitados, hablábamos de la vida, de cómo queríamos que fuera el mundo que nos rodeaba y de que teníamos la capacidad de transformarlo si realmente creíamos en nosotros mismos. Tras los tres años que duró el programa, empecé a llevar ese formato al escenario. Hubo un festival en Salamanca nos invitaron a participar en él y junto con otro chico de la emisora hicimos un formato de DJ con un vocalista que era yo. Llevé todas esas narraciones y micropoemas que escribía. Ahí fue la primera vez que me subí a un escenario para hablarle a la gente. En Salamanca, en el teatro Juan de la Encina esto debía ser en 1998 quizá. No, más tarde, bueno no lo sé, no recuerdo el año (risas). Después estuve en más ciudades. En casi todos los sitios hice algo relacionado con la locución, la poesía o la performance.

¿Cuáles dirías que son tus referencias e influencias a la hora de escribir?

Creo que tengo bastantes influencias no solo de la poesía, también de la filosofía. Siempre me ha llamado la atención Nietzche desde que era pequeño, ese matar a Dios. . En general ir en contra del orden establecido. Me marcó bastante la película de Jim Morrison, tras verla empecé más que a escuchar sus canciones a leer su poesía y me resultó muy interesante porque era verso libre. A partir de Morrison descubrí a Whitman y a los poetas franceses a Rimbaud y a Baudelaire. También leía bastante a Kavafis en esa época y muchos relatos cortos de Cortázar: “El Perseguidor” sobre todo, un relato sobre el saxofonista Charlie Parker, muy interesante. Borges, que es un tío muy onírico, Juan Rulfo y “El Tunel”. También Kundera :“La insoportable levedad del ser”. Soy bastante cinéfilo y me quedo bastante con determinados momentos. Algunas de las mejores locuciones de la historia se encuentran en el y en el sentido de la locución y la performance soy bastante autodidacta . Me influencia el cine de Kubrick o de Wong Kar-Wai Películas casi siempre que usan el lenguaje poético y se expresan a través de lo onírico para descubrir nuevas realidades y respuestas para responder a lo que nos pasa. Es un poco romper con las que cadenas que llevamos todos de serie por la educación que nos han dado, por las normas en las que nos dicen vivir. A veces hay que hacer una alteración de la consciencia para poder llegar a las respuestas.

Con esto interpreto que consideras poesía más allá de lo que son versos o escritos propiamente dichos.

Sí, totalmente, yo creo que es anclarse en el pasado pensar que la poesía son solo verso escrito. Hay poesía en todas partes y, de hecho lo que entendemos nosotros como poesía,es poesía lírica. Si vais a Wikipedia y leéis el significado de la palabra poesía veréis que en el sentido griego lo que quiere decir es el acto de la creación de la búsqueda de la belleza. Eso está implícito en muchas artes que utilizan el lenguaje poético para expresarse. Incluso te diría que un poeta es cualquier persona que hace su trabajo, su labor con toda su alma y con la intención de emocionar con lo que hace. Un cocinero que hace una comida, un escultor que hace una pieza… o incluso Michael Jordan cuando está saltando para meter el último tiro. No me digas que eso no es poesía, macho. Quizás es un poco la sublimación de la actividad humana. Lo más excelso del ser humano cuando hace algo, lo más elevado, eso quizá es el componente poético. Lo puedes ver en cualquier parte, incluso en el Marca. “Iago Aspas hizo poesía en el último partido del Celta”. Se usa cuando alguien hace algo extraordinario.

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Me hablabas de tu etapa como jugador de baloncesto en Bélgica. Has fichado este año por el Seis do Nadal en Vigo con cuarenta años. ¿Por qué? ¿Que te hizo volver a competir después de tanto tiempo?

El baloncesto me ha dado mucho en la vida: ser como soy. Me ha hecho madurar, ser competitivo, adquirir capacidad de sacrificio. También me ha hecho darme cuenta de la importancia de trabajar en equipo. Al final los equipos que ganan son los que trabajan juntos y los que consiguen un entendimiento, una química entre ellos. He visto y he vivido en mi mismo tanto ascensos como descensos. Ahí he comprobado que cuando un grupo de personas hay un control de los egos y están coordinados en su actividad pueden lograr aquello que quieran independientemente de lo que la gente cree que puedan lograr. He estado en equipos en los que decían que no íbamos a llegar a nada y en los que al final gracias a la química que hemos tenido hemos quedado primeros o segundos y en otros en los que parecía que teníamos el mejor equipo de la liga y hemos descendido por llevarnos mal entre nosotros. Con esto lo que te quiero decir es que siempre me ha parecido positivo hacer un deporte y más si es un deporte de equipo. Aunque yo llevaba años sin jugar me propusieron desde el Seis do Nadal estar en la Liga EBA y me pareció un reto bonito primero por poder ayudar a un equipo de mi ciudad, ya que casi siempre que he jugado ha sido fuera de ella. Ya sabes lo difícil que es ser profeta en tu tierra y en el baloncesto más aún. Y bueno, me pareció una buena manera de mantenerme en forma, activo y de estar en contacto con una generación más joven que yo porque casi todos en el equipo pues tienen poco más de veinte años. Eso es algo siempre me interesa mucho, el diálogo intergeneracional. Poder estar con gente de sesenta de la misma forma que con gente veinte porque puedo aprender mucho. Igual que, espero humildemente, ser capaz de enseñarles o aportarles algo a ellos de todo lo que he aprendido

Eres promotor del Festival Kerouac. ¿Como surge la idea de hacer un festival de esas características en Vigo?

Te decía antes que en el 2010 empezamos con “Se buscan Poetas”, con los micros abiertos. Intentábamos aglutinar a la escena poética, juntar a la gente que escribía poesía en Vigo y nuestra llamada aunque fue amplia y salió en medios, no tuvo mucha respuesta. Venía gente a los micros pero no tanta como nosotros queríamos. Nos parecía importante hacer un colectivo, una comunidad de personas que escribían y amaban a la poesía y la cultura. Cuantos más seamos haciendo lo que nos gusta mejor, más aprenderemos los unos de los otros y más fuerza tendremos. Como “Se buscan poetas” no funciona como queremos, decidimos organizar el Festival Kerouac. En su primera edición se llamaba Festival Polipoético, aunque luego desechamos el nombre porque no daba tanto juego. En ese momento no había nada de esas características en Vigo. Nosotros siempre nos hemos sentido con una responsabilidad de hacer más ciudad a la ciudad en la que vivimos. De intentar transformar el lugar que nos rodea. Convertir a Vigo en una ciudad más cosmopolita, más moderna, más cool, no sé, llámalo como quieras. Se trataba de convertir el pueblo en una ciudad. De estimular la imaginación y la mente de las personas con cosas nuevas que ya estaban pasando en Nueva York, en Berlín o en Barcelona.

¿Y por qué llamarle Kerouac? ¿Por qué no por poner un por ejemplo Festival Alejandra Pizarnik?

Kerouac es uno de los abanderados de la Generación Beat, el más conocido aunque hay muchos y muy variados. “On the Road” es un libro generacional fundamental en los años 60, 70 y 80. Es una obra que se redescubre cada año como puede ser “El Principito” A los chavales de veintiuno o veintidós años de repente les abre puertas, rompen barreras y se dan cuenta de que hay un romanticismo en la vida. Se dan cuenta de que hay una aventura. Que hay que luchar y salir de la zona de confort. De que hay que pelear por tus sueños. Seguir lo que te palpita aunque los demás te digan lo contrario La Generación Beat porque defendían una poesía para todos, sacaron la poesía a la calle. De repente en los años 50 se revelaron contra el ostracismo de Estados Unidos, de la era Nixon. Todo era prefabricado. Se revelaron contra el mundo de la Coca-cola las hamburguesas y las salchichas. Una vida alienada ¿No? Y dijeron: “Basta ya, vamos a ser más auténticos, vamos a protestar por lo que no nos gusta”. Mezclaron la poesía con Jazz, viajaron por todo el país experimentando y sintiendo lo que es la vida. Además de esto la Generación Beat influyó a casi todos los cantautores y músicos folk de los 60, la canción protesta. Dieron el pistoletazo de salida a todo lo que fue el movimiento hippie, la contracultura americana, que llega casi a nuestros días. Digamos que estos tíos eran underground cuando nadie significaba lo que era underground.

¿Como valoras la experiencia del Kerouac de este año que acaba de ser hace unos meses?

La verdad es que estamos muy contentos, tanto Vanesa Álvarez como yo, que somos realmente los dos juntos, no soy yo solo, los dos organizamos el Kerouac. El festival ha crecido en una edición de un día a una semana, lo cual es una barbaridad y en su momento fue bastante osado. Casi cincuenta artistas y poetas de todo el mundo yendo a los institutos, museos, recitando en barcos ,en coches, lanzando globos con poemas, haciendo performances y flash moves poéticos en la calle… La verdad es que no entiendo todavía cómo hemos sido capaces de hacerlo, la verdad. Ahora que me lo preguntas y me pongo a pensar en ello me parece una barbaridad. También es verdad que hemos tenido la ayuda de mucha gente. Entre ellos de la escena poética de Vigo: del grupo poético Alter Ego y de otros poetas que se están sumando a todo esto y que apoyan y participan en todo lo que hacemos. También ha habido muchas dificultades. Hay personas que se quejan y te critican. Al final se trata de cabezonería, puedes llamarlo perseverancia pero yo lo llamo cabezonería, de perseguir lo que crees. Es poesía, es algo como muy ilógico ¿No? Poner todo tu esfuerzo y todo tu empeño en un evento de poesía. Algo que cualquier persona te diría “Vaya pérdida de tiempo”. Lo más minoritario que puede haber, lo que menos se consume, lo que parece que está más lejos de la gente y más difícil es, la poesía. Y precisamente por eso es atrayente, si fuera fácil no tendría ningún mérito.

¿Qué conclusiones sacas de la experiencia de este año, tan osada y tan complicada para cambiar cosas de cara a las próximas ediciones?

Hay muchas , una de ellas es que necesitamos más gente  Necesitamos más personas encargándose de la producción, del sonido… En definitiva, hace falta más gente trabajando en el festival. Luego otra de las conclusiones es que los artistas que participen en el festival tienen que percibir una remuneración. Hasta ahora la mayoría de los participantes lo hacían por amor al arte, nunca mejor dicho Ya era algo que quería hacer en esta edición pero no pudo ser. Tendremos que conseguir más apoyos económicos y si no la gente que actúe en el festival será a la que podamos pagar. Para mí esto no es prioritario pero entiendo que para mucha gente sí lo sea. Decía Dalí que “El oro es la medida del genio” aunque la verdad yo no estoy muy de acuerdo con eso. Yo creo que la medida del genio es su capacidad para transformar lo que le rodea. En ese aspecto sí que ha transformado, si que ha llevado la poesía a la gente. Está claro que nosotros hacemos un festival sobre todo para personas que no la consumen. Me parece fundamental llevar la poesía a la gente que pensabas que la leería o escucharía. Y en ese aspecto sí que creo que lo hemos conseguido. Mucha gente no ha ido nunca a un recital ha estado en el Kerouac gracias a nuestras acciones en la calle. Y lo mejor de todo ¿Sabes que es? Que le ha gustado. La gente se ha dado cuenta de que la poesía podía ser algo atractivo. A los micros abiertos a acudido gente jamás habían pensado que lo iban a hacer. Y al ver ese ambiente, esa comunidad, ese buen rollo poético, llámalo como quieras, se ha aventurado a subirse y a recitar con todo lo terapéutico que es eso. La poesía como instrumento para que el humano evolucione.

Hablabas de financiación, ¿Por parte de las instituciones públicas consideras que ha habido un apoyo suficiente a un evento de la envergadura que es un festival de una semana en la ciudad?

Obviously not. No ha habido el apoyo suficiente de las instituciones, estamos trabajando en ello. Tampoco las cosas pueden ser como uno quiere, no somos los hijos de nadie ni tenemos el carnet de nada. Llevamos seis o siete años peleando por la poesía en la ciudad. Nuestros políticos y dirigentes nos conocen de sobra, Nos ha costado mucho trabajo y poco a poco van creyendo y apoyando al Festival Kerouac. Tampoco quiero quejarme, no creo que en eso. Son políticos, ellos verán lo que tienen que hacer, yo no puedo esperar vivir de las ayudas públicas. Pero sí es verdad que para que el festival crezca tiene que haber un apoyo más grande tanto de las instituciones públicas como de patrocinadores privados. No se puede vivir de una cosa, ni de los privados ni de los públicos. Hay que saber conjugarlos de manera sabia para no quedarte cojo en un momento dado. Esto da mucho trabajo, la gente de verdad no es consciente del trabajo que da conseguir apoyos. Es un trabajo horrible de dossieres, de cientos de llamadas, mails, reuniones, frustraciones, de cabreos, de morderse la lengua.. Esperamos que cada vez más Ayuntamiento y Diputación nos apoyen. Con el puente que hay en Nueva York, ojalá la Xunta nos pueda apoyar incluso hay instituciones en Nueva York que nos están ayudando aquí en España. Por lo tanto, en este aspecto tenemos esperanza.

¿Cuál es el origen del nexo con Nueva York del que hablas?

Empieza en enero de 2015 cuando Vanesa y yo viajamos a Nueva York y contactamos con los coordinadores de los micros abiertos del Bowery Poetry y el Nuroyican Poets Cafe. Ahí conocemos a Nikhil Melnechuk, el coordinador del Bowery Poetry. Yo recito allí y les gusto, entonces yo lo invito al Festival Kerouac del 2015 y él acepta mi propuesta. Queda impresionado con el festival. Con que en Vigo se homenajee a un escritor americano de la talla de Kerouac. También con la poesía y la propuesta artística que hacemos aquí. En ese momento el Bowery se interesa por el Kerouac y surge el puente. En abril de 2016 volvemos a la ciudad neoyorquina ya para celebrar el primer festival Kerouac Vigo allí. Contamos con la ayuda de Nikhil Melnechuk y otros poetas de Nueva York, del Instituto Cervantes y con artistas españoles que viven en en la ciudad. En el festival presento mi libro “Las partículas brillantes”. A partir de ahí el Bowery Poetry ya empieza a patrocinar al festival Kerouac enviando poetas de Nueva York a Vigo para que participen en él lo cual me parece increíble. Aún a día de hoy no entiendo como lo hemos conseguido. No lo comprendo pero espero que siga así. Incluso esto es un adelanto que te voy a dar: espero que en 2017 Bob Holman, el fundador del Bowery Poetry y coetáneo de Allen Ginsberg pueda venir a Vigo para participar en el Festival Kerouac Vigo 2017. Ahora el puente entre Nueva York y Vigo está tendido y ya es un puente de ida y vuelta.

Has estado en Nueva York. En los locales donde se recita allí. ¿Qué diferencias aparte de la envergadura y la cantidad de gente que participa ves entre los movimientos poéticos de vigués y neoyorquino?

Hay muchos más poetas y tienen la mente más abierta. Aquí somos 20 o 30, allá son 200 o 300. Luego también está el componente cultural. Hay gente de todo el mundo, es una ciudad donde casi todo el mundo es de fuera. Aquí hay gente de toda Galicia si quieres y poco más. Hay temas distintos: allí se habla mucho del racismo y se reivindica mucho el papel de la mujer. Pero sobretodo simplemente es Nueva York, entonces eso le da un halo a las cosas distinto. Es todo más brillante, no sé, más poderoso.

Publicaste “Las partículas brillantes”, tu primer libro, el año pasado. Para ello utilizaste un método de crowdfunding. ¿Por qué elegiste este método y no optaste por una editorial?

Tengo la suerte de estar con Vanesa Álvarez, que es una diseñadora gráfica con un gusto exquisito. Teníamos claro que ella era quien iba a diseñar y maquetar todo el libro. Queríamos tener total libertad en ese sentido y eso no nos lo iba a dar una editorial. Entonces decidimos sacar el libro nosotros mismos. También hay que tener en cuenta que era mi primer libro y entonces no era fácil que una editorial lo fuera a aceptar. Yo tenía claro que el libro tenía que salir antes del final de 2015 porque los poemas se habían comenzado a escribir en 2010-2011 y así fue. El libro tenía que salir ya y de hecho se confeccionó en un tiempo récord. Creo que fue en tres meses lo montamos todo. Entonces el crowdfunding parecía la mejor forma ya que también era una manera de promocionar el libro antes de que saliera. No me apetecía que una editorial sacara mi libro y que se amontonara en librerías sin que nadie lo comprara. No era eso lo que quería. Quería un libro muy dinámico. Un libro de recitales, no un libro de amontonarse en esquinas ni en sótanos. Entonces el crowdfunding era perfecto para eso. Fue una tirada de quinientos ejemplares y la mitad, 250, ya estaban colocados cuando salió el libro. Yo quiero que se agote totalmente y que no haya más ediciones. Que sea un objeto de culto en algún momento. Ojalá que dentro de diez años haya gente que quiera tenerlo pero no pueda.

En el día de ayer, en Maniquíes anunciaste que ibas a sacar otro. ¿Cuál es la opción que publicación que has optado esta vez?

En este caso lo que voy a sacar es un mini libro, un libro muy pequeñito con los poemas que he escrito este mes de noviembre. Probablemente el libro se llame “Astoria”. Son historias de Nueva York, los títulos de los poemas son barrios de la ciudad. La forma de escribir ha cambiado, ahora mis poemas tienen una dinámica de frases muy largas, es casi un jazzeado. Y, bueno, todavía no sé cuando va a salir. Me interesaba que saliese en febrero o marzo, vamos a ver si lo consigo. Éste quizá sí que lo intente enviar a alguna editorial. Hablaré con ellas a ver si a alguien le interesa publicarlo y si no quizá hagamos una tirada pequeñita. También me gustaría hacer una cosa distinta. Se me ocurre hacer un USB en vez de un libro y que vengan los audios de los poemas con fotografías o vídeos. Otra idea interesante son los libros de bolsillo de poesía al estilo de la editorial de Ferlinguetti. Veremos que hago al final.

Volvamos al movimiento poético vigués . ¿Cómo lo ves? ¿Cómo piensas que ha evolucionado en los últimos años y como aventurarías el futuro a medio plazo?

Lo veo bien y creo que es interesante todo lo que ha pasado. Está la gente del colectivo poético Alter Ego que son ya un grupo en si mismo. Luego está Cinthya Menéndez, Malvares del Moscoso, María Villar y muchos más que vienen a los micros abiertos. Es importante para los movimientos verse y estar en contacto. De hecho creo que deberíamos hacer una cena de Navidad (risas). Es importante que haya esa relación y que nos escuchemos los unos a los otros, que nos conozcamos y veamos lo que hace cada uno. Hay buenos poetas de todas las edades que combinan bien la escritura con la oralidad pero nos queda mucho trabajo también. Cuando la gente pertenece a algo no es consciente de ello, se da cuenta cinco años más tarde cuando todo ha pasado. La mayoría de los chavales y te lo digo porque yo lo he sido creen que el dulce momento que viven van a durar siempre pero se equivocan. La gente joven de la escena debe implicarse más en la medida de lo posible. Si haces un repaso a la historia de los movimientos y de las generaciones siempre ha habido dos o tres artistas importantes que han definido la generación o el movimiento y luego ha habido otros cuatro o cinco que ha ido detrás. Esos artistas importantes lo han sido porque han sacado una obra que ha marcado la diferencia. En 2017 la escena tiene que explotar y si no explota, puede que se muera. Debemos sacar nuestros libros, hacer dos o tres performances que llamen la atención a nivel nacional. Si queremos ser recordados, tenemos que hacer cosas.

Hablas de hacer cosas nuevas y trabajar más. ¿Qué propuestas innovadoras a nivel temático tienes? Por ejemplo se me ocurren performances en la calle, poetry slams…

Creo que hay que estudiar lo que está pasando ahora, hablo un poco de eso en el libro nuevo. Está claro que los canales de difusión no son los mismos que antes. Ahora no basta con sacar un libro. Tienes que hacer algo en redes, hacer algo potente para que los medios hablen de ello. No basta con hacer algo bueno. Tienes que propagarlo, difundirlo, tienes que convencer de que es bueno. Estamos en la era de la sobreinformación. Estamos llenos de estímulos todo el rato entonces hay que conjugar varias cosas. Es verdad que el papel, la palabra escrita me parece fundamental, de ahí nace todo, es la pólvora. Pero luego esa pólvora hay que detonarla con ready mades, con cosas bestias que llamen la atención. Acciones que sorprendan a la gente para que los medios quieran hablar de ello. Te pongo este ejemplo: Bansky. Joder, Bansky es la hostia pero se lo ha currado mucho. Ha tenido muy buenas influencias y ha estado en el lugar adecuado en el momento adecuado sí. Pero es un tío que se ha ido al muro de Gaza a hacer un graffiti. No es que se haya quedado en su casa, aparte ha sabido leer lo que la gente demandaba. No basta con hacer lo que tú quieres hacer, con hacer lo que te salga de dentro que es casi lo que hacemos todos. Tienes que transformar eso en lo que la gente quiere consumir. Al público hay que darle lo que quiere o educarlo para que quiera lo que tú ofreces. Esto es muy difícil y sobretodo para alguien de veinte años. Cuando has sacado dos libros quizá puedas educar a la gente pero en un principio hay que hacer algo que sorprenda, algo bestia. En un mundo tan efímero como éste hay que ser profundo. Meterle la mano en los intestinos y tirarle fuerte para que se entere de que le estás hablando.

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