Shahid: “No existen precedentes de que se le impute Asociación Ilícita a un colectivo musical”

Saúl Jorge López, más conocido en su momento como Saúl Zaitsev y ahora como Shahid, es un rapero de veinte años nacido en Vigo. A pesar de su corta edad ha vivido mucho tal y como reflejan sus letras.

Me recibe en su habitación para hacer la entrevista donde destacan un micro y una guitarra eléctrica sin cuerdas que quiere vender porque no usa. Su sonrisa y el buen humor que profesa parecen elementos impropios de alguien a quien pueden caerle varios años de cárcel, como el mismo dice: “por hacer canciones”. Shahid  es un estudiante que vive como su barrio. De la manera que cantaba en un estribillo de un tema de hace años: “paso corto y vista larga”.

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Shahid es uno de los referentes del rap combativo en el Estado Español. Fotografía de Ana Sagredo.

Has sacado recientemente tu quinta maqueta “Desposeídos”. Eres ya un habitual en el rap combativo en el Estado Español ¿Qué es lo que motivó para comenzar?
Empecé escribiendo letras allí por los doce o trece años. Hacía poemas poemas y tal. Escuché por primera vez a Pablo Hasel y dije “ostia, si lo hace él por qué no voy a poder grabar yo”. Cogí el micro de Sing Star, lo enchufé en el ordenador. Así fue mi primera experiencia. Cuando me compré un micro de una mínima calidad fue cuando decidí subirlas a YouTube.

¿Además de Hasel tienes alguna otra influencia?
A principio fue mi referente musical fundamental. Luego conocí en persona a Pipe Díaz y la relación personal siempre se empapa el estilo del rap. Ahora mismo escucho básicamente a chavales underground, me da igual la música que hagan. Chicos que salen sin sello, sin discográfica ni nada y que hacen un material brutal con una calidad de sonido increíble Por ejemplo Recycle J de Madrid, BNMP , Bejo o los vigueses de Banana Bahía.

¿Qué importancia le das al mensaje político en tus letras?

Lo importante de cualquier música es el mensaje. La gente, salvo excepciones, no escucha por el ritmo en sí, escucha unas letras. Ahora lo que le tira a la gente es un mensaje nihilista pero al final todos los mensajes son políticos. El rap es una música que sale de las clases populares, por lo tanto tiene que transmitir las cosas que viven éstas y sobretodo lo que necesitan. Yo no creo, por supuesto, en un arte por el arte pero tampoco en un arte para mí. Hay que dar un mensaje en el que te veas identificado pero también en el que definas tus intereses.

 

Eso está muy bien pero también  es cierto que tienes maquetas personales como puede ser el caso de “Introspección”.
Yo no estoy en contra de hacer un tema o una maqueta intimista porque al fin al cabo si yo soy parte del pueblo. Una persona que sea hijo de obreros se puede sentir identificado con unas sensaciones y emociones que vive cualquier hijo de obreros. Si vivo en un determinado contexto del que derivan unas circunstancias concretas, las personas que también lo vivan se pueden sentir identificadas. Tenemos que sacarnos ese velo individualista que nos imponen.

¿Consumes algún otro tipo de música aparte de las ya mentada?
Si me recomiendan algo especialmente yo tengo el oído abierto a cualquier cosa. Yo escucho música urbana porque me interesa para hacer lo que yo hago, está más cerca de mis posibilidades. Por ejemplo el rock de los 80 lo disfruto pero no me motiva para hacer más cosas. Yo escucho lo que creo que me ayuda a mejorar.

Se observa una gran evolución entre lo que hacías hace tres años y lo que haces ahora. ¿Qué te ha motivado a dar ese cambio?
Con 16 años empecé haciendo rap en mi casa con un mensaje muy fuerte. Con el tiempo me di cuenta de que mis deseos, mis ideas –no solo políticas- y mis planes en la cabeza no casaban bien con los pensamientos de la mayoría de la gente, tanto de la sociedad como con la que me organizaba. La mayoría de la gente progresista que quiere un cambio no apoya por lo que yo empecé rapeando. Que al final era para mí y si me apuras para los cuatro que lo entendían, pero no creo que en la calle eso se traduzca en nada. No es un cambio que yo haya querido hacer. Fue motivado por mis relaciones con la gente en las luchas sociales y situaciones personales que he vivido. Quiero un rap que entienda esa gente. Una música que escuche desde mi tía al inmigrante que tiene una vida jodida. No voy a hacer rap para mí, en ese caso no lo subiría a redes.

 Coia es el barrio de Vigo donde vives. Siempre ha tenido una gran presencia en tu música ¿Hasta que punto te ha influenciado el barrio en tu vida?
Yo no represento Coia pero llevo una gran parte del barrio como, unos en mayor y otros en menor medida, cualquier chaval que haya crecido aquí. También tengo una familia activa en la lucha y estoy en una comunidad como es la de la Parroquia del Cristo de la Victoria que ha estado implicada en movidas sociales de Coia desde hace muchos años. A veces pienso que peco de estar solo rapeando para mi barrio y debo tener en cuenta que me escucha gente de fuera. Aunque Coia es un barrio obrero y, al final, las cosas que suceden aquí-aunque exista un contexto diferente- también ocurren en Vallekas

En parte, tu evolución vino tras el problema con el Barco de Coia donde, un sector del barrio se enfrentó directamente con Abel Caballero, alcalde de Vigo, en una pugna que acabó con varios detenidos y grandes despliegues policiales. ¿Cuál es tu visión sobre la gestión de este dirigente?
A mí no me gusta hablar de personajes políticos porque el problema no son los individuos sino el sistema. Abel Caballero en particular, creo que dentro de la política legal española es la podredumbre de la podedumbre. Es un tío listo, eso es innegable, pero no tiene principios. Los cambia cuando quiere. Busca avanzar en política a costa de todo haciendo cacicadas. Eso es lo que es al final, un cacique.

En una publicación en tu blog titulada “Poner a bailar el barrio” previa al lanzamiento de “Desposeídos” hablas de eso, que no hay que tener miedo a parecerte a los que están triunfando. Por ejemplo porque formalmente te parezcas a Natos y Waor no tienes que hacer apología a la droga.

Yo no creo que Natos y Waor ni el rap underground en general hagan apología a la droga. Plasman lo que viven. Si lo que vives es droga, machismo o violencia entre obreros gratuita, al final es lo que rapeas. Desde luego, el nivel de conciencia es distinto en una persona como yo. He empezando escuchando a Hasel, no a Natos y Waor, es muy distinto. Pero no creo que haya que tener ya no miedo -eso me parecería una locura propia de una mente cerrada-, ya ni siquiera tener reparo a parecerte. Ni de broma. Esa cosa de que se tiene ahora que si el Auto-Tune es malo o que si el sonido es muy “reggaeton”. El sonido es sonido y lo que da mensaje es una letra e incluso una actitud, cómo plasmas lo que haces en la calle de cara al público. Evidentemente alguien que escuche una maqueta tuya no va a saber todo de tu vida, lo importante es qué impresión quieres dar . Eso no lo da el sonido. Si un chaval en Cádiz se pone a hacer flamenco -que de hecho el flamenco tiene letras muy de la clase obrera-, es lo que tiene que hacer porque es lo que necesita en su contexto. Lo que escucha a gente aquí es fundamentalmente música urbana y eso no se puede obviar. Soy el primero al que le encanta el rap de los 90. No estoy para nada en contra de hacer un tema de esas características, otro de trap y otro de reggaetón. Si es eso lo que te ayuda en tu trabajo político o en tu vida con los demás, adelante.

¿Y qué diferencia ves entre rebajar el mensaje y lo que acabas de decir? No es la primera vez que acusas a otros artistas como los Chikos del Maiz de eso.

Son cosas totalmente diferentes. Rebajar el mensaje es conscientemente dejar una parte de la esencia de lo que tú quieres transmitir para conseguir algo. Ya sea que la represión no te toque a ti, conseguir hacer carrera musical o dinero. Es oportunismo. También se puede tomar por otro lado: que lo que está de “moda “ sea el rojerío, el radicalismo sin ton ni son. Es arrimarse al sol que más calienta. Si es Podemos, será Podemos y, en el caso de que sea todo lo contrario, pues también. Con “Poner a bailar el barrio” lo que me refiero es el no debe salir de Internet e ir la calle, como han hecho los Chikos del Maíz y muchos otros grupos que se dicen progresistas.Lo que yo creo y lo que todo artista revolucionario debería creer es que el arte tiene que salir de la calle, pasar por Internet- debido a que ahora mismo es el medio de difusión más fuerte- y volver a la calle. El objetivo es mover a la gente para que luche y eso solo se puede conseguir conmoviendo. Esto último solo es posible si te entienden se puede hacer si te entienden. Solamente puedes hacer música para la clase obrera si ésta te ve como a un igual. Young Beef sale de la miseria y al final los que están en la miseria le acaban escuchando.

En “Pido“, un tema que has subido recientemente a YouTube dices: “lo que queríais era que entrase en el círculo. Lo vi venir, antepuse los principios”. ¿Que quieres expresar con esto?

El mundo al final mueven contradicciones y yo mismo tenía una contradicción. Por un lado tenía mensaje del rap de mis inicios. Por el otro “ábrete y que te escuché todo el mundo”. Que me escuchase desde el ama de casa al chaval que está fumando porros en el parque. No he salido con un punto medio pero sí con la intención correcta. Antepuse los principios en el sentido de no hacer una música para ganar el dinero que pueda. No quiero entrar en el circo de la industria.

También has cambiado tu nombre artístico: antes eras Saúl Zaitsev y ahora eres Shahid ¿A qué se debe?
Igual que dije antes que el cambio no lo pensé yo, el un nombre sí. Todo el tiempo en el que fui Saúl Zaitsev tuve una línea parecida excepto al final, a partir del tema “Por Quiénes”.  Entonces comencé a hacer un rap más social, si lo quieres llamar así, aunque yo no soy partidario de las etiquetas. Mucha gente dice que este rap ya no está tan politizado pero sí, sí lo está porque mi vida está igualmente polítizada. No es que reniegue de lo he hecho como Saúl Zaitsev pero no creo que sea lo mismo que estoy haciendo ahora. Literalmente lo que hice fue buscar un nombre que pegase conmigo y me gustase. Busqué el significado de mártir en distintos idiomas y Shahid era como se decía en árabe. Ten en cuenta la connotación que hay con el árabe en la actualidad. Busqué mártir no por mí sino por toda esa gente que se está muriendo en vida. Shahid también significa testimonio y el arte debe dar testimonio de algo. O por lo menos lo que yo quiero hacer ahora es dar testimonio de una realidad.

En Galiza existe el debate eterno de la lengua. Tu obra fundamentalmente es en castellano aunque también tengas algún tema en gallego. ¿Te afecta de algún modo esta, digamos, polémica?

Al principio sí que lo notaba más aunque creo que tengo que hacer autocrítica al respecto. A mí el gallego me sirve para mi contexto y estoy fallando al respecto. Fundamentalmente haré música en castellano porque también es la lengua que uso normalmente mi día a día pero evidentemente tengo que cambiar de influencias. Escucho música en castellano e inglés todo el día. Y al final, coño, vivo en Galiza. Tendré que hacer rap en gallego. Es la lengua de una amplia parte de la gente demócrata y antifascista aquí.

¿Cómo ves el panorama de rap, por decirlo de alguna manera, en el Estado Español?

En España a nivel de música underground se hace lo que cinco año  antes triunfa en América. Por eso mismo no creo que haya ni escena ni panorama español. Ahora se dice que el trap es una moda pero entonces ¿el rap noventero no fue una moda? Fue una moda exactamente igual que lo que se está viviendo ahora.

Estás en la Insurgencia, un colectivo de rap. Ahora todos estáis encausados en La Audiencia Nacional ¿Cómo fue el principio?

Un año después de comenzar rapear entró Pipe Díaz y un par de personas, más gente que rapeaban en Vigo, me dijeron que tenían un proyecto entre manos. No se ponían entonces muchos esfuerzos porque éramos tres o cuatro aquí de Galiza y dos o tres de Latinoamérica. Conforme fue pasando el tiempo se fue sumando más gente que seguía nuestra línea. Somos un colectivo musical pero tenemos unos principios muy fuertes. En cuanto aumentamos de número, nos lo fuimos tomando mucho más en serio. Lo que nos ha hecho querer desarrollar esto mucho más ha sido la Audiencia Nacional. Ahora mismo tenemos nuestras carreras musicales individuales pero estamos al 100% con La Insurgencia.

¿Valoras que a nivel artístico trabajar en el colectivo te aporta más cosas que hacerlo individualmente?

En el colectivo nos decimos las cosas que no nos parecen bien. Un artista en solitario no tiene la critica de un compañero que ese luego sabes que lo que quiere es lo mejor para ambos. Aprendes un montón porque hay gente que sabe un montón sobre temas que no manejas. También están los contactos que tengo ahora. Podemos hacer conciertos en muchos sitios porque somos cada uno de un lugar. Planeamos una gira incluso en Latinoamérica cuando tengamos suficientes recursos. Tenemos muchos fans allí y el fenómeno del rap allí es diez veces España. Puede que en un concierto no sepan quien eres y salgan de allí contentísimos.

Has hecho conciertos fuera de Galiza ¿Ves alguna diferencia?

En el público se nota el cambio de idiosincrasia. No es lo mismo el contexto político y social de Cataluña que el de Madrid, eso está claro. Hasta ahora, los conciertos que he hecho no suelen ser nuestros sino conciertos solidarios o jornadas antifascistas dónde vamos nosotros y varios grupos más. Al final, no va nadie a vernos a nosotros en concreto, pero si que el comportamiento del público, en general es el mismo. Queremos renovarnos para hacer los conciertos mejor tanto a nivel técnico como nivel humano: mejorar el trato con la gente  y eso sí que mi opinión está bastante verde. Creo que el objetivo es que la gente salga con ganas de organizarse: derrumbar el individualismo y saber que solo con el hecho de juntarse dos personas puede cambiar tu vida. Para los asistentes no puede ser lo mismo escucharnos en directo que ponerse un tema en YouTube. También debemos tener ojo en la estructura del concierto: si estamos en Cataluña y hay un catalán en La Insurgencia ese tío se va a rapear temas y yo me voy  a hacer dos. Hay que aparcar el ego para funcionar como colectivo porque al final los conciertos son para la gente.


¿Cómo te enteras de que te citan a declarar a la Audiencia Nacional?

Esa misma mañana me entero de que a Adam Molotov, a Nyto y a otros miembros de La Insurgencia les habían parado unos Nacionales y les habían entregado una citación para ir a la Audiencia sin dar motivo. Sinceramente no pensé que iba a ser algo en contra el grupo y que a mí que a mí no me iba a tocar pero por si acaso dejé el móvil en casa porque a ellos se lo habían requisado. Bajé y entonces ahí estaban tres secretas. Nos identifican tanto a mí como a mi compañera y me dan la citación. Al llegar a casa por la noche ya me enteré de que a los trece del colectivo que viven en el Estado Español les había pasado lo mismo.

Entonces tocó ir a declarar a Madrid ¿No?

Sí, a Inessa, una de las miembros, se ve que le tocaron unos polis inexpertos y le dieron los motivos de nuestra citación y los nombres de todos los citados. Resultó que nos imputan Enaltecimiento del Terrorismo, Incitación al Odio hacia las Instituciones Públicas y Asociación Ilícita. Este último es un delito que se le supone a organizaciones armadas. No hay ningún precedente en el Estado español de que se haya pedido Asociación Ilícita para un colectivo musical o de artistas. Solamente por ese delito nos pueden caer hasta cuatro años. Fuimos gente muy distinta de diversas edades y sitios. Era la primera vez que nos veíamos todos a la vez, nos hicieron conocernos a la fuerza. Ni siquiera entramos en la Audiencia Nacional de verdad sino en un búnker subterráneo que hay al lado del edificio. Esperamos allí una hora o dos y nos fueron metiendo ante la jueza. No declaramos nada. Todo el dinero de viajes y gastos judiciales corrió, obviamente, de nuestro bolsillo y tendremos que volver a Madrid, como mínimo, una vez más. Te obligan a gastar dinero y quieren darte miedo. Nos metieron en una sala normal sino en sitio donde ha estado gente acusada de narcotráfico, por acciones armadas… personas que, en definitiva, son acusadas de delitos graves.

¿Qué es lo que se te pasa en la cabeza en esos momentos? ¿Miedo?

Nervios. Obviamente yo entendía por qué me está pasando eso. Yo sé que el Estado español es fascista y que reprime incluso a la opinión. Pero claro, es la primera vez que me pasa esto y estaba delante de la misma jueza que lleva, por ejemplo, el caso de Alsasua. Aún por encima estaba el abogado lejos. Hablábamos con un micro, cámaras enfocando y a una persona transcribiendo todo lo que decíamos. Tampoco es que me sorprendiese la situación. Es como la condena a entrar a cuatro años a Valtonyc. Indigna pero no sorprende.

Hablando de Valtonyc, como sabes, ha sido hace muy pocos días cuando ha salido el fallo del juicio. ¿Ocurrió tal y como lo esperabas?

No me lo esperaba para nada. Sé que el Estado reprime, he visto la barbaridad que ha hecho con los titiriteros y con la Operación Araña. Pero bueno, hasta ahora eran toques atención con el objetivo de meter miedo. Como le dijo literalmente el juez al abogado de Rubén González, represaliado por la Operación Araña: “Es que a este tío hay que darle un escarmiento” . Yo pensé que este caso sería igual. Sobretodo porque también es la primera vez que Valtonyc va a la Audiencia y le metieron casi cuatro años por hacer una canción contra el Rey. Me chocó pero no porque piense que esto es una democracia, sin duda no lo es. No sé si entra dentro de la estrategia del Aparato Represivo del Estado o si simplemente carecen de ella. A veces parece que simplemente son una máquina que va a por ti cuando te sales de la norma aunque sea contraproducente para ellos. Parece que no saben lo que vende un rapero recién salido de la cárcel. No saben ni lo que hacen, pero eso sí, le han jodido a un chaval que tiene ahora 23 años y saldrá con 27 de prisión.

Habéis montado una campaña a favor de vuestra absolución. ¿Notas que hay solidaridad por parte personas con un mínimo de relevancia ya sean músicos, políticos…?

.Primero habría que definir qué es la solidaridad. Poner un tweet o dar apoyo no lo es, aunque se agradece el gesto, por supuesto. Desde luego solidaridad tal y como yo la entiendo no no ha habido por parte de individuos importante Por parte de artistas no, salvo excepciones. También puede ser porque no se hayan enterado ya que el caso reciente ni siquiera ha salido la sentencia. No hablo solamente de artistas progresistas sino de personas que han vivido la han represión como César Strawberry. Ni siquiera él.  Asumo la parte de culpa que nos toca. No hemos hecho una campaña grande todavía. Supongo que con el paso del tiempo se pronunciaran por lo menos los artistas que han sido represaliados.

Por ejemplo Ayax y Prok si han dicho cosas

Cierto, Ayax y Prok sí. Pero al final es lo que te decía: es un gesto que se valora. Yo no he ido nunca ningún concierto suyo pero me han dicho que en sus conciertos mencionan cómo está la situación y que no puede permitirse esto. Ellos podrían haber pasado perfectamente porque con lo que tienen encima sería mucho más cómodo agachar la cabeza y quitarse de problemas. Pero ven que el problema social sigue ahí y lo denuncian. También quiero hacer mención especial a Ezetaerre que nos dejó espacio en un concierto en el que teloneaban a Lendakaris Muertos para denunciar nuestro caso.

Salta el gran contraste estos días con que Urdangarín no va a entrar en prisión, al menos de momento. ¿Cómo valoras esta diferencia de trato?

Sale ahora mucha gente sobre todo los políticos diciendo que la justicia no funciona. Yo creo precisamente que sí que funciona. Primero hay que plantearse de quién es la justicia y todas las instituciones del Poder. La Audiencia Nacional, que es la que nos imputa nosotros, es el Tribunal de Orden Público de franquismo solo que con el nombre cambiado. Misma mierda con diferente collar. Los políticos que tuitean dicen que no puede ser que esté ocurriendo esto pero al fin y al cabo ellos mismos son los que están legitimando las Instituciones desde la Transición y se han callado con un montón de presos políticos. Que lo digan está bien y yo espero que sea un precedente para a partir de ahora empezar a denunciar. No basta con decir que metan en la cárcel Urdangarín y a Valtonyc no sino que hay que ir a la raíz del problema.

Antes de esta acusación a la que te enfrentas ¿Habías tenido algún otro altercado con la Policía?

Sí, ocurrió en Vigo. Me metieron en un calabozo junto a siete chavales más por, en teoría, una identificación que se alargó cuatro horas. Era una concentración por unos detenidos dos días antes por la manifestación estudiantil del 20 de noviembre de 2013. Los habían detenido por una movida que hubo con el Sindicato de Estudiantes (SE). En la mani había lo que podemos considerar un Black Block. Es decir, personas que no iban en contra las que reclamaciones de la movilización -tumbar la LOMCE- pero si de como el SE actuaba. Se les fue de las manos y un par de chavales empezaron a lanzar piedras. Entonces, el propio Sindicato de Estudiantes les dijo directamente a la Policía que cargase. La concentración en apoyo a esos detenidos la hicimos sin comunicar ni nada y nos metieron para dentro. No sé los demás pero yo a día de hoy, tras muchos recursos, todavía no he pagado la multa que me impusieron.

Dado que este primer contacto con la Policía fue en una manifestación estudiantil obvio que has estado inmerso en el movimiento desde el instituto. Ahora estás en la Universidad ¿Qué diferencias ves entre el movimiento en Enseñanza Media y lo que vives actualmente?

Más allá de que haya cambiado de ciudad, la Universidad es un ambiente muy distinto. Es otro rollo y no hace falta que yo lo opine, solo hay que entender lo que es la sociedad y las subdivisiones y clases que hay. ¿Quién puede pagar una matrícula en una Universidad? Una persona que tiene cierto dinero, por lo menos para comer y un techo. No te vas a encontrar, salvo excepciones, gente con problemas familiares de la ostia o alguien a quien lo vayan a desahuciar. En un instituto sí porque es gratis. Por lo tanto, el nivel de conciencia tampoco es el ser el mismo.

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Shahid durante un concierto. Fotografía de Ana Sagredo

Quería hablar de figuras emergentes dentro del panorama. En este caso Sons of Aguirre ¿Qué opinión te merece la gran popularidad que han logrado?

Sinceramente no he escuchado Sons of Aguirre mucho, como mucho un tema suelto que me han pasado. Por lo que tengo entendido que es una parodia del del fascismo y no me parece algo para lo que reírse. Nos está jodiendo la vida. Lo mismo que se está llevando a la cárcel a Valtonyc. Una crítica satírica como pueden ser los titiriteros está bien. Pero yo lo que veo es que esta gente quiere hacer carrera musical a costa de hacer chistecitos cuando la situación es realmente seria. Se pueden hacer temas de buen rollo pero basar toda tu música en hacer chistes sobre esto me parece lamentable. También habría que ver quién escucha eso porque por quién te escucha se puede ver qué tipo de arte haces. Por lo que yo observo en mi entorno, un tío que salga de trabajar a las once de la noche la última cosa que le va a apetecer es una parodia de Bertín Osborne.

¿Entonces no consideras que este camino de la parodia o el humor sea bueno para concienciar a las masas?

Desde luego para concienciar no. Antes hablaba de que no estaba bien hacer rap para los ya convencidos. Esto me parece lo mismo pero en el otro polo, la otra cara de la moneda. No te digo que el humor no sea un arte, yo me río de monologuistas. Pero hacer humor con temas tan serios a mí no me hace gracia. También puede ser que a lo mejor Sons of Aguirre a lo mejor no quiere llegar a los trabajadores, entonces te digo desde ya que no es una música de cambio social. Si tú quieres llegar a chavales de un estrato más o menos acomodado de puta madre pero lo que estás demostrando con eso es que quieres hacer carrera musical. No te digo para ganar dinero ya que probablemente no vivan de eso. Pero sí ser famosetes y sacarse cuatro fotos. Me parece lícito. Al igual que no critico a otros artistas o cualquier otra persona por hacer eso, no les voy a criticar a ellos por hacerlo. Eso sí, a mi que no me lo vendan como un rap de conciencia. .

Otro grupo que está teniendo mucho éxito, esta vez en el rap en  gallego, son los chicos de Ezetaerre. ¿Cuál es tu visión de este fenómeno? En un año se han convertido en uno de los referentes del rap en Galiza.

Yo creo que tiene mérito lo que están haciendo aunque también creo que había un vacío enorme en el rap gallego. En concreto, en ese tipo de rap que ellos hacen más melódico y ellos lo han cubierto. Tampoco los he escuchado mucho pero en esos pocos temas sí que me han gustado. Las letras tampoco puedo decir en que esté en desacuerdo. Tampoco los conozco en persona así que no sé lo que intentan con su arte. Hay que ver la trayectoria en un futuro, que al fin y al cabo es lo que hay que valorar. Por ahora los orígenes de puta madre.

Ezetaerre está petando en Galiza en parte por su actuación en festivales de música como puede ser el Castañazo Rock o recientemente el Candeloria. Si mañana te llamasen de un festival de esas características ¿Cuál sería tu respuesta?

Yo he dicho que si al festival de Villalar este año. Tampoco sé mucho de este tipo de eventos ni me gustan mucho. Evidentemente no voy a tocar el 1 de mayo en un festival como Viña Rock cuando ha cuadrado en esa fecha. Pero a los festivales de este estilo fin y al cabo va juventud antifascista o por lo menos que simpatiza con el antifascismo. Es una muy buena oportunidad de conectar con ellos y conocer a gente.

Detrás de estos festivales al final hay grandes empresas que los financian. ¿No ves una incongruencia entre decirles sí y no a Boa, por ejemplo, por ser una discográfica que solo busca dinero?

No creo que eso sea una incongruencia. Que los festivales están financiados por macro empresas es una realidad pero entonces un antifa no podría ir al fútbol porque a su equipo lo patrocina una empresa que luego explota brutalmente a gente en China. Vivimos donde vivimos y la música la mueve quien la mueve. Hay que aprovecharse de la situación pero no dejar que se aprovechen de ti. Si estoy en un sitio es porque les interesa mi mensaje y por lo tanto no voy a consentir es que me censuren. Si hay un grupo empresarial que no quiere que diga cosas en un festival, yo no voy evidentemente y, es más, luego lo denunciaré.

¿Alguna vez a lo largo de tu carrera te han censurado?
La única vez que tuve problemas al respecto fue en un concierto solidario tras una charla sobre el preso político Arenas. Iba a hacerse en el CSOA Faísca en Vigo. No sé lo que pasó dentro, eso son rollos internos del local pero cuatro días antes de la actuación nos dijeron que Pipe Díaz y yo no podíamos rapear. No nos dieron motivos sino excusas que no nos convencieron, fue una censura directa. No son fascistas ni nada por el estilo pero sí que nos censuraron.

 

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