Instrumental: el ahogo y el renacer se hacen autobiografía

Más que su vestimenta, más que su manera de hablar, más que su lugar de procedencia, lo que define verdaderamente a una persona son sus pasiones. No enfocadas en el motivo por el cual podrían ser capaz de morir, precisamente por lo contrario: la razón principal para que el vacío de la existencia se vaya llenando. Para Aristóteles –en su libro Ética a Nicómaco-, las pasiones son la apetencia, miedo, ira coraje, envidia, alegría, amor, odio, deseo, celos, compasión y, en general, todo lo que va acompañado de placer o dolor. Precisamente, de eso trata Instrumental.

 

Portada del libro

James Rhodes es un hombre que ha tenido que sobrellevar una gran desgracia siendo apenas un niño. Sobre él recaía el peso de un adulto sin escrúpulos ni empatía. A su alrededor, los mayores notaban un comportamiento extraño. Aún así, no hicieron nada. Esta situación se asemeja a La lista de Schindler, cuando Steven Spielberg utiliza a una niña con un abrigo rojo que destacaba en la película (grabada en blanco y negro). El director reconoció que lo que quería era plasmar que el nazismo se acercaba a ellos de una manera exagerada, pero nadie fue capaz de cambiar el rumbo de las cosas. En este caso, la música fue capaz.

Antes de su publicación, la exmujer del escritor trató de censurarlo por los temas escabrosos que trataba. En un texto publicado por El País reconoce su angustia. No era un deseo como escritor, iba más allá; si los sucesos continuaban en secreto él se vería privado de su expresión como ser humano. De todos modos, James Rhodes reconoce que el dolor no es el mayor motor inspirador para la creación. Denuncia que se romantice, defiende que se crea pese a los traumas y no por ellos.

 

En una entrevista realizada por El Mundo afirmaba que en la vida hay momentos que cambian el curso de los acontecimientos. La Chacona de Bach es uno de ellos, no volvió a ser el mismo tras haberla escuchado. La denomina la gran catedral del amor. No es para menos, Bach la compuso tras la muerte de su mujer; por quien sentía devoción. Pablo Neruda y Matilde Urrutia construyeron también su propio hogar de afecto: La Chascona. En quechua, esta palabra se refiere a una mujer despeinada. Así nombraba el poeta a su musa, Yo te llamo chascona mía y enmarañada:/ mi corazón conoce las puertas de tu pelo. En este hogar es donde comienzan su nueva vida juntos.

La novela requiere de sensibilidad blanca para abrazar las palabras y de fuerza para asumirlas con la rabia negra que provoca la lectura. No es casualidad las 36 teclas oscuras y las 52 claras que configuran en armonía el instrumento a tratar: el piano. A lo largo de cada capítulo se detiene en alguno de los alocados compositores que hicieron obras de arte para poder ser escuchadas. Hay una mezcla de sensaciones graves y agudas que no dejan indiferente a quien las lee. Comienza provocándote rabia, asco, ira, pena para pasar a la ilusión, la alegría, aceptación. Concluye recogiendo de forma clara y limpia lo que todos buscamos (y a veces solo los que realmente han sufrido son capaz de encontrar), el amor.

Érase una vez un hombre frágil. Y conoció a una mujer frágil. Fueron lo bastante afortunados para darse cuenta de que dos fragilidades equivalían a una fortaleza, y esos dos excéntricos se casaron. Porque era incuestionable, verdadera, auténtica y absolutamente lo que debían hacer. (…)

Extracto del libro

No se trata de un amor superficial que trata de venderte una fotografía de familia ideal. Este amor pasa por baches dificultosos para llevarse a cabo, sin jamás poner en duda su intensidad. El amor a la música clásica que salva y sana. El amor a un hijo que absorbe el pasado para latir en el presente. El amor romántico que surge cuando dos personas descubren que han sufrido en la misma clave del pentagrama. El renacer de un gusano que pasa de arrastrarse a conversar sobre el vuelo con otras voces. Por la tristeza que supone, este es el verdadero canto a la alegría de vivir.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.